Apertura del Diálogo de Escritores Latinoamericanos y del Encuentro de Narración Oral


La Directora de la Feria, Gabriela Adamo, inaugura el ciclo. Créd, Héctor Guyot

Cerca pero lejos

Ayer fue la apertura oficial del segundo Diálogo de Escritores Latinoamericanos que se lleva a cabo en la Feria del Libro de Buenos Aires. La Directora Ejecutiva de la Fundación El Libro, Gabriela Adamo, explicó que el ciclo fue concebido para superar la circulación difícil que hay entre las literaturas de los distintos países de este continente, a pesar de la cantidad de cosas que las unen. “Las ferias deberían ser el lugar natural para activar esta circulación”, dijo.
Por esta razón, la primera mesa del Diálogo se llamó Cerca pero lejos. Daniel Link fue el encargado de coordinar el encuentro entre el salvadoreño Horacio Castellanos Moya, el portorriqueño Edgardo Rodríguez Juliá, el mexicano Juan Villoro y los argentinos Guillermo Martínez y María Negroni. Los cinco escritores reflexionaron sobre las paradojas que encierran estas categorías de cerca y lejos en su doble faz de espacio y tiempo.
Negroni señaló que el tema de lo latinoamericano tiene dentro de sí otro concepto, que es para ella lo importante: el margen, “territorio por excelencia de la literatura”. Y agregó: “el asunto es cómo habitarlo, defenderlo, estar adentro de lo no convencional”. Las declaraciones de Castellanos Moya fueron similares; para él un escritor (según la forma en la que se concibe como tal) es una pieza disfuncional en la nacionalidad y en la comunidad porque atenta contra la manera cómo la gente se identifica y pertenece.
Horacio Castellanos Moya, Guillermo Martinez, María Negroni, Edgardo Rodríguez Juliá y Juan Villoro. Coordina: Daniel Link Créditos: Héctor Guyot

Rodríguez Juliá, por su parte, hizo hincapié en cómo se mezclan los rasgos dentro de estos bordes, lo cual es evidente en escritores puertorriqueños, chicanos o cubanos que directamente escriben en una lengua de transición. En este sentido lo latinoamericano empieza a ser, según él, aquello “tan cerca en la memoria y tan lejos en la lengua”.
“Nos formamos con una biblioteca mixta”, reflexionó Martínez, “no estamos ni cerca ni lejos, yo diría en el medio”. Como jurado del premio literario Casa de las Américas pudo verlo con claridad: seis de las siete finalistas compartían la matriz de ser novelas donde lo local y lo internacional conviven. El problema según él es encontrar el vocabulario y el tono para dar cuenta de eso.
Villoro aseguró que todo autor tiene algo extraterritorial aunque no se mueva de su lugar, y que el libro tiene la capacidad de ser un vehículo. La frontera más destacable de nuestro tiempo es para él, sin embargo, la que existe entre la realidad virtual y la antigua realidad que no incluía lo virtual. “En la red también estamos deslocalizados”, dijo. Pero esta extrañeza que nos caracteriza es útil: “se produce un tipo de identificación donde algo está descolocado y buscamos una solución y una adaptación a ese misterio”.
El diálogo cerró con una reflexión sobre la comercialización de la literatura, que según Rodríguez Juliá es una batalla que debemos afrontar. La conclusión de Castellanos Moya fue contundente: "El nuevo Dios es el mercado que todo lo tritura y todo lo consume".
Horacio Castellanos Moya, Guillermo Martinez, María Negroni, Edgardo Rodríguez Juliá y Juan Villoro. Coordina: Daniel Link Créditos: Héctor Guyot

Voces como puentes

Esta tarde se dio comienzo al XVIII Encuentro Internacional de Narración Oral, que lleva el nombre de Voces como puentes. La presentadora de la apertura, Mónica Elicabe Urriol, habló de esta reunión que se realiza anualmente como un espacio propicio para relacionarse y transitar los puentes de tantas historias. Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo de la Directora de la Feria Gabriela Adamo, de Graciela Cupolo, del Club de Narradores del Instituto Summa, y de la presidenta de ALIJA, Laura Giussiani.
A continuación, Paula Martin pronunció un discurso en homenaje a la escritora y narradora Adela Basch, que recibió un premio por su obra y trayectoria. Basch agradeció a la gente que anda por los caminos de la vida contando cuentos. “La vida es cambio, es transformación, es devenir. El cuento también tiene que devenir y para eso cuando alguien lo narra debe apropiárselo. El cuento, la poesía, el teatro, la literatura, son generadores de vida”. De acuerdo con la idea de libros y voces como puentes, Adela Basch agregó: “Me alegra poder ser yo misma un puente. ¿Qué sería de nosotros si no hubiera narradores? No conoceríamos los cuentos de los pueblos originarios, los cuentos de las mil y una noches, las historias que constituyen nuestra vida. Por eso agradezco a las personas que se dedican a contar cuentos, una de las tareas más nobles y elevadas que se puedan hacer, que requiere una gran entrega de energía, alma y de lo que uno es”.
Luego del homenaje tuvo lugar la conferencia inaugural de Liliana Bodoc “Un traje a rombos multicolores”. Con esta alusión al arlequín, Bodoc disertó sobre la teatralidad y el sentido artístico de la palabra pronunciada. Afirmó que hablar implica responsabilidad, que el lenguaje es “un instrumento de constitución de la conciencia individual y colectiva; no un reflejo del mundo, sino un modo de acceder a él”. La conferencia cerró con una lectura grupal (público incluido) del poema de Rafael Alberti “Canto, río, con tus aguas”.
Fuente: Prensa Feria del Libro
 

Comentarios