Novedad Editorial Noviembre 2014: CIRCE (Distr. OCÉANO) - No Ficción

PANNONICA
Hannah Rothschild
Biografía
Nacida Kathleen Annie Pannonica Rothschild (1913-1988), «Nica» pertenecía a uno de los clanes más poderosos del mundo. Se crió en un ambiente de lujos materiales y desatención personal; una jaula de oro con joyas incrustadas cuya única salida era el matrimonio. Muy joven, se casó con el barón Von Koenigswarter con quien tuvo cinco hijos; juntos vivieron en una magnífica mansión de Normandía, donde frecuentaban la alta. Pero a raíz de la Segunda Guerra Mundial, Nica descubrió otra vida donde las opciones más íntimas eran posibles, y poco después, a un músico genial, Thelonious Monk, al que dedicaría casi treinta años de su existencia. Un buen día de 1950, sin previo aviso, lo dejó todo, se marchó a Nueva York y allí cambió sus amistades cosmopolitas por un brillante grupo de músicos de jazz.

Hannah Rotchschld (1962) colabora en prestigiosas publicaciones periódicas, entre ellas Vogue, The Independent o Harper’s Bazaar. Autora del documental The Jazz Baroness, es, asimismo, vicepresidenta del Hay Literary Festival.


Hannah Rothschild, sobrina-nieta de Nica, ha dedicado casi veinticinco años al libro, elaborado a partir de entrevistas y una apasionante documentación, desconocida en su mayor parte. Y vale la pena el esfuerzo: en 1951 Nica, que se codeaba con aristócratas y escritores y pilotaba aviones, renunció a su matrimonio, a sus cinco hijos y su castillo en Francia, y se instaló en Estados Unidos por amor al jazz y a Thelonius Monk. Charlie Parker, “aquel saxofonista yonqui” según los Rothschild, murió en su apartamento; le dedicaron veinticuatro canciones; persiguió a Miles Davis por la Quinta Avenida, tuvo más de 300 gatos, y prefirió ir a la cárcel en lugar de Monk. Mecenas de los principales músicos, su vida fascinante, desgarrada como una canción, permite a su sobrina reconstruir en este magnífico libro las peculiaridades de los Rothschild primero y la historia secreta de la Edad de oro del jazz después.

Comentarios