Novedad Editorial Diciembre 2014: LUMEN (PRHGE) - Ficción

LA FIESTA DE LA SEÑORA DALLOWAY
Virginia Woolf
Cuentos
-Edición ilustrada-
Mientras redactaba La señora Dalloway, Virginia Woolf escribió siete cuentos que de alguna manera son el compendio de la novela. En los tres primeros vemos cómo la protagonista se prepara para la fiesta, comprando guantes y deambulando por Londres, que en 1923 ya era una capital donde las camionetas se mezclaban con los coches de caballos y los automóviles deportivos.
Los tres cuentos que siguen están ambientados en la misma fiesta, y allí vamos a conocer de cerca algunos personajes que sólo están esbozados en la novela real. Hay gente que se aburre, señoritas que no se atreven a mostrar su inteligencia delante de un corrillo de hombres y señoras que entran en la gran sala sabiendo muy bien que su vestido no sigue los dictados de la moda, y no se atreve a dar un paso por miedo a quedar en ridículo.
Finalmente, hay un último cuento donde damas y caballeros se despiden de sus anfitriones.
El conjunto es un delicioso repaso al "espíritu de la fiesta", una ocasión donde lo mejor y lo peor de cada cual se pone en muestra.
Al igual que se hizo con Un cuarto propio, el contenido será ampliamente ilustrado por una joven de nombre Yelena Bryksenkova. Los dibujos se centrarán en el mundo de la moda.

Virginia Woolf nació en Londres en 1882 y murió, ahogada en el río Ouse, en 1941. Tanto por sus novelas como por sus ensayos y sus diarios es una de las figuras principales de la literatura europea de entreguerras. Hija del crítico y biógrafo Leslie Stephen, perteneció, junto con Lytton Strachey, E. M. Forster, J. M. Keynes, Clive Bell y Roger Fry, al grupo de Bloomsbury, que subrayaba la importancia de las emociones estéticas, aun en el orden de los afectos humanos. En 1912 se casó con Leonard Woolf, con quien fundaría en 1917 la Hogarth Press.
En 1915 publicó su primera novela, The Voyage Out, a la que seguiría Noche y día (1919). Luego, con El cuarto de Jacob (1922), La señora Dalloway (1925) y Al faro (1927), comienza a desarrollar una versión personal del stream of consciousness (fluir de la conciencia) joyceano, casi siempre a través de un personaje central femenino -ella misma- que desmenuza el mundo en imágenes precisas, sensibles y armoniosas, a veces dramáticamente contrapuestas. El ejemplo más cabal de esta fórmula narrativa es Orlando (1929), que fue llevada al cine. Sus siguientes novelas, Las olas (1931) y Los años (1937), también tienen como tema central el paso del tiempo. Entreactos (1941) anuncia la catástrofe inminente de la guerra. Virginia Woolf fue también distinguida crítica literaria y periodista, así como escritora infatigable de diarios y cartas. Estas últimas son una evocación brillante y en ocasiones maliciosa del mundo intelectual de la época. Lumen ha dedicado una Biblioteca a la gran autora, en la que aparecen sus escritos más destacados, desde los títulos póstumos hasta sus primeras novelas y en la que se incluye una edición ilustrada de Un cuarto propio, un ensayo íntimo y lúcido que es pionero y faro del feminismo del siglo XX.

Comentarios