jueves, 11 de abril de 2019

#REGALO # FRAGMENTOS El primer ensayo de LA VISTA DESDE LAS ÚLTIMAS FILAS de Neil Gaiman (Malpaso Ediciones)


«Creo que, en la batalla entre las armas y las ideas, las ideas siempre vencerán.»
CREDO (1)
Creo que es difícil matar una idea, porque las ideas son invisibles y contagiosas, y se mueven con rapidez.
Creo que puedes contraponer tus propias ideas a las ideas que no te gustan. Que deberías ser libre para discutir, explicar, aclarar, debatir, ofenderte, insultar, enfadarte, burlarte, cantar, dramatizar y negar.
No creo que quemar, asesinar, hacer volar por los aires a la gente, aplastarles la cabeza con una piedra (para extraerles las malas ideas), ahogarlos o incluso vencerlos sirva para contener las ideas que no te gustan. Las ideas brotan donde menos te lo esperas, como las malas hierbas, y son igual de difíciles de controlar.
Creo que la represión de las ideas contribuye a propagarlas.
Creo que las personas y los libros y los periódicos son recipientes de ideas, pero que quemar a las personas que defienden una idea es tan inútil como poner una bomba incendiaria en los archivos de un periódico. Ya es demasiado tarde. Siempre lo es. Las ideas ya están fuera, escondidas tras los ojos de la gente, esperando en su pensamiento. Se pueden susurrar. Se pueden escribir en los muros, en el silencio de la noche. Se pueden dibujar.
Creo que las ideas no tienen que ser correctas para existir.
Creo que tienes todo el derecho del mundo a sentir con certeza absoluta que las imágenes de un dios o de un profeta o de un humano que veneras son sagradas e incorruptibles, del mismo modo que yo tengo el derecho a sentir la certeza de que el discurso es sagrado, y que el derecho a burlarse, a criticar, a discutir y a expresarse es inviolable.
Creo que tengo derecho a pensar y a decir cosas inoportunas. Creo que, si quieres remediarlo, deberías discutir conmigo o ignorarme, y que yo debería hacer lo mismo cuando considero que piensas algo inoportuno.
Creo que tienes todo el derecho del mundo a pensar cosas que yo encuentro ofensivas, estúpidas, absurdas o peligrosas, y que tienes derecho a decir, escribir o divulgar estas cosas, y que yo no tengo derecho a matarte, a mutilarte, a hacerte daño o a privarte de tu libertad o de tus propiedades porque encuentro que tus ideas representan una amenaza o un insulto, o son realmente detestables. Es probable que tú pienses que algunas de las mías también son abominables.
Creo que, en la batalla entre las armas y las ideas, las ideas siempre vencerán. Porque las ideas son invisibles, y persisten y, a veces, hasta pueden ser ciertas.

Eppur si muove: y sin embargo, se mueve.


1 Algunos pasajes de este texto se publicaron por primera vez en The Guardian el 19 de enero de 2015, con ilustraciones de Chris Riddell. Se publicó en su versión íntegra en The New Statesman el 27 de mayo de 2015, con ilustraciones de Dave McKean.











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