RESEÑA NEGRA: MARCOS CARUSO NOS PRESENTA A S. A. COSBY, AUTOR DE MALDITO ASFALTO Y LÁGRIMAS COMO NAVAJAS (MOTUS)

POR MARCOS CARUSO

Instagram: @caruso_ml


Terminó en Madrid uno de los festivales más importantes dedicados a la novela negra, el Getafe Negro, que tuvo en esta edición a los Estados Unidos como invitado de honor y el escritor norteamericano S.A. Cosby, una de las figuras estelares de esta edición, participó de varios encuentros en torno de sus novelas Lágrimas como navajas y Maldito asfalto, libros que Trini Vergara, para su sello Motus, publicó en nuestro país.

Cosby, que concretó su primera presentación ante el público de habla hispana, es uno de los autores más importantes que surgió en los últimos tiempos en la novela negra, específicamente entre autores sureños de los Estados Unidos.

Se crió en un pueblo costero de Virginia, en una familia humilde cuyo padre trabajaba como pescador. Años después, cuando ya se desempeñaba en todo tipo de empleos, escribía ficción y vendía los originales con dificultad, hasta que conoció a su agente y todo cambió.

Más de cuatro décadas después, el autor de Lágrimas como navajas integra el prestigioso club de la novela negra americana, es reconocido por la crítica y tiene el apoyo de Michael Connelly y Stephen King, entre otros.



Su esencia en la ficción policial son Walter Mosley, Dennis Lehane y Elmore Leonard. “Me hicieron dar cuenta de lo que era capaz de hacer esta literatura. Son libros que se quedan con uno después de leerlos. Y ellos tres fueron mi último impulso: hacen algo mágico  aunque escriban sobre la oscuridad. Tenerlos como amigos ha sido un regalo. Ahora intento seguir su camino”.

S. A. Cosby (Shawn Andre Cosby, Newport News, 50 años) se aproximó a la narrativa a los siete años. Su madre le leía cuentos para que se durmiera, pero a Shawn no le gustaban los finales. La madre le propuso entonces que los reescribiera a su gusto, ejercicio que lo enganchó para siempre a la literatura.

En sus novelas manifiesta una crítica a la situación racial en los Estados Unidos, pero a su vez se observan elementos específicos del género: acción muy efectiva en términos narrativos, intriga y tramas bien construidas. Sus personajes son afroamericanos como él, y su fuerza y profundidad son el homenaje que el autor le hace a sus pares, “que han sido tratados con injusticia e indignidad”, afirma.

Esta mirada sobre su país y sus problemas raciales ayudaron a que se convirtiera en un referente dentro del género. En sus novelas, Cosby aborda temas sociales profundos, explorando la historia y las realidades del sur de los Estados Unidos. Con un enfoque distinto dentro del noir, Cosby elude el típico entorno urbano, explorando las raíces sureñas con una autenticidad palpable.

Para él la novela negra “es como un telescopio a otros lugares, pero puedo ver el dolor, el amor, la amistad… Conocemos a las personas en los peores momentos y están intentando hacer las cosas bien. Se puede hablar aquí de racismo, homofobia, de temas primordiales. No tengo mucha originalidad en cuanto a argumentos, pero sí la tengo en cuanto a personajes. Mis personajes no son buenas personas. Son personas que hacen cosas buenas. La novela negra es el evangelio de los pobres y los olvidados. Es el mejor género para abordar la crítica social. Habla de dolor, pérdida y desesperación, pero de una manera que vemos y entendemos”.
En su antebrazo derecho se lee un tatuaje que es un designio:
Los escritores cuentan mentiras para encontrar la verdad.

La verdad y la culpa son dos de los grandes temas que recorren su obra, marcada por la presencia constante del sur de su país: los paisajes, los paisanos y las injusticias. “Hay que ser muy fuerte para vivir en el sur, un tipo de fuerza muy especial después de todo lo que ha pasado, pero es un lugar que adoro, donde la fuerza de la comunidad está muy presente”, comenta.

Muchos de sus personajes fundamentales son de raza negra y enfrentan circunstancias difíciles. Son personas comunes a las que el lector se puede cruzar en la ciudad, creíbles y sólidos, sin que respondan a ningún estereotipo.

Sólo quieren olvidarse de un pasado criminal y hacer el bien, que la dificultad del pasado deje de nublarlos y disolverlos en una culpa que los acicatea.

Y para que esto suceda, Cosby los piensa de tal forma que, al escribir, ya sabe hasta lo que van decir. “Primero pienso en los personajes, lo que quieren decir, luego viene todo lo demás. Eso es lo más importante, porque al final no hay tantas tramas de ficción”, comentó. En Lágrimas como navajas hay dos protagonistas opuestos, no sólo por su color de piel sino hasta en lo esencial del ser humano, emparentados nada más que por la acumulación de antecedentes penales que se han ganado a lo largo de sus vidas, la fobia que les generaba la homosexualidad de sus hijos y la obsesión por vengarse de aquel que los asesinó.

Ike Randolph es negro y estuvo en la cárcel el tiempo suficiente como para no querer ser molestado por un policía ni por haber estacionado mal, pero un hombre negro siempre mira de soslayo a la policía.

Algo lo rompe: su hijo Isiah fue asesinado junto a Derek, su marido blanco.  Aunque nunca había aceptado completamente a su hijo, Ike ahora está destrozado por la tragedia.

Buddy Lee, un hombre blanco, estaba desilusionado de su hijo Derek por su condición de gay y Derek estaba avergonzado de que su padre fuera un criminal. Buddy Lee sigue vinculado con el inframundo y quiere saber quién mató a su hijo.
Ike y Buddy Lee, dos exconvictos con pocas cosas en común se unen en su desesperado deseo de venganza. Buscarán hacer mucho más por sus hijos ahora que están muertos de lo que hicieron mientras estaban vivos. Una tarea en la que también se enfrentarán a la intolerancia racial y de género en el ámbito del sur rural de los Estados Unidos.

A su vez lucharán contra sus prejuicios y lo que como padres significaron para sus hijos.

“No digo que todo el mundo en los Estados Unidos sea racista, pero el racismo juega un rol, una parte muy importante en todo lo que pasa en mi país”, resume.

En Maldito asfalto (Blacktop Wasteland, en su original, que vendría a ser algo así como Páramo asfaltado), Cosby planta a su personaje con el corazón. Se lo va sintiendo a este Beauregard Bug Montage, mucho más que un mecánico que es tan hábil como conductor y como ladrón.

 “Es un libro que quería hacer, se vendiera o no. Necesitaba escribirlo. Cuenta la historia de personas como con las que crecí. Es un libro que cambió mi vida”, dice el escritor.

Bug, hombre honesto, esposo cariñoso y padre trabajador, tiene en claro que el futuro es esquivo para el hombre que solía ser: conocido desde las colinas de Carolina del Norte hasta las playas de Florida como el mejor volante de la costa este.

Alejado de quien había sido, su nueva vida que con tanto esfuerzo había levantado comienza a descascararse, a agrietarse, a caerse en pedazos, vuelve, al igual que ese Max Dembo creado por Edward Bunker en la memorable No hay bestia tan feroz (Sajalín), a un mundo de sangre y balas ni bien se reencuentra con un viejo colega que le propone el robo a una joyería que lo alejará de sus penas.

Bug siente que no tiene más remedio que volver al asiento del conductor y vuelve a ser aquél que había sepultado cuando el olor a nafta se mezcla con el olor de la adrenalina, con el miedo.
Al unísono, fantasmalmente repasa quién solía ser y el padre que desapareció cuando más lo necesitaba. Ahí se plantea cómo navegar por este páramo asfaltado... o morir en el intento. Por momentos se trazan paralelos con Drive, de James Sallis, pero Maldito asfalto, con su toque sureño de cine negro, es una historia encendida y operística de un hombre llevado al límite por la pobreza, la raza y su propia vida criminal anterior.

Cosby está terminando su cuarta novela, Todos los pecadores sangran, un proyecto que comenzó en 2019. “George Floyd acababa de ser asesinado por la policía cuando comencé a escribir esta novela. Un hecho que me dejó devastado y quería hablar sobre lo que estaba pasando: sobre el racismo en los Estados Unidos, sobre la corrupción y la brutalidad policial. El proceso me ayudó a afrontar estos problemas”.

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SUS LIBROS EN ESPAÑOL

MALDITO ASFALTO

(Blacktop wasteland)

S. A. Cosby

Editorial Motus Thriller

Beauregard "Bug" Montage es un esposo, un padre, y un mecánico honesto. Pero alguna vez fue conocido, desde Carolina del Norte hasta las playas de la Florida, como el mejor piloto de carreras clandestinas de la región. Tal como su padre, desaparecido hace muchos años.

Su vida parecía encaminarse, parecía que podía dejar atrás definitivamente el mundo del crimen, que lo marcó desde pequeño. Pero su situación financiera se ha vuelto imposible, las necesidades de su familia se acumulan, está endeudado y a punto de perderlo todo. Pocos lo pueden ayudar en la pequeña ciudad donde vive, llena de prejuicios raciales.

Bug detesta tener que recurrir a lo único que sabe: buscar un trabajo sucio otra vez, usando su habilidad incomparable para conducir bajo alto riesgo y a toda velocidad. El maldito asfalto es su condena, es el legado de su padre, y es donde Bug sabe que encuentra algo más, casi como una droga.

Por eso acepta participar en un robo de diamantes —le jura a Kia su mujer, “el último”— aún con esos advenedizos que lo han contratado. No debió hacerlo. Algo sale horriblemente mal, y Bug es arrastrado a un inframundo mugriento y asesino, del que no sabrá cómo escapar, sin destruir lo que más ama en este mundo.

 

LÁGRIMAS COMO NAVAJAS

S. A. Cosby

Editorial Motus Thriller

--PREMIO ANTHONY A LA MEJOR NOVELA 2022--

Un padre negro. Un padre blanco. Dos hijos asesinados. Una misión de venganza.

Ike Randolph salió hace quince años de la cárcel. Desde entonces no ha tenido ni siquiera una multa por exceso de velocidad. Sin embargo, un hombre negro siempre teme a la policía. Lo último que espera escuchar es que su hijo Isiah haya sido asesinado junto a su marido blanco, Derek. Ike nunca había aceptado completamente a su hijo, pero ahora está destrozado por la tragedia.

El padre de Derek, Buddy Lee, estaba casi tan abochornado de Derek por ser gay como Derek estaba avergonzado de que su padre fuera un criminal. Sin embargo, Buddy Lee todavía tiene contactos en el inframundo y quiere saber quién mató a su hijo.

Ike y Buddy Lee, dos exconvictos con pocas cosas en común se unen en su desesperado deseo de venganza. Buscarán hacer mucho más por sus hijos ahora que están muertos de lo que hicieron mientras estaban vivos.

SOBRE EL AUTOR

S. A. Cosby es uno de los autores más importantes que ha surgido en los últimos tiempos en la literatura de crimen, específicamente entre autores sureños de Estados Unidos.

Se crió en una familia humilde en un pueblo costero de Virginia. Mientras trabajaba en todo tipo de empleos, escribía ficción y vendía con dificultad, hasta que, a través de un amigo, conoció a su agente y le cambió la vida.

Maldito Asfalto y Lágrimas como navajas han sido premiados y aclamados por la crítica y los lectores. “Mis personajes son afroamericanos como yo, y su fuerza y profundidad son el homenaje a mi gente, que ha sido tratada con injusticia e indignidad.”

En X: @blacklionking73